Y cuando estoy solo en mi cuarto sin nada que hacer, miro a la gente en la calle, un objeto, el cielo o tal vez un recuerdo, y me pongo a pensar en que la vida es muy corta, digo, soy un joven, aun me queda mucho tiempo según la edad de los humanos, si es que no muero antes, pero realmente algún día moriré, y cuando se acerque ese día me preguntare ¿valió la pene vivir?, ¿estas satisfecho con lo que has hecho?, ¿es esto lo que realmente querías?, ¿eres feliz?, cada día me siento presionado por la sociedad, así como todos nosotros, estar bien vestido, pensar en lo que los demás piensan, hacer lo que los demás hacen, pero realmente ¿es eso lo que quiero para mi vida?, muchas personas dicen que la opinión del otro es irrelevante, que ellos son lo que son y no les importa hacer o ser quien ellos pretenden ser, pero realmente es mentira, nacimos copiando a los demás, para hablar tenemos que escuchar nuestros padres y a las personas que se encuentran en nuestro entorno e imitarlos, lo mismo para caminar y en si, para hacer todo lo que hacemos, sin ello no seriamos lo que somos, pero ¿hasta que punto vivimos ligados de la sociedad?. Observo fotos de mi infancia y recuerdo todo por lo que he pasado, cada problema, cada alegría, cada paseo con mi familia, cada encuentro con alguien especial, cada sonrisa y cada lagrima, cada caída y cada logro, y me pregunto, ¿ para que vivo? y me doy cuenta de que tal vez no tenga que pensarlo, solo tenga que vivir, así de simple, sin preocuparme por quien soy o seré, sin preocuparme por que vivo y para que, solo vivir. y nada mas.
Por: Juan Pablo Langlade
Por: Juan Pablo Langlade

